viernes, julio 15, 2005

Bruselas reserva dos bandas de frecuencias para los servicios WiFi

La Comisión Europea decidió reservar dos bandas de frecuencias específicas para las redes de Internet de alta velocidad inalámbricas WiFi, lo que deberá ser aplicado por todos los Estados miembros antes del próximo 31 de octubre. La Comisión ha adoptado esta decisión sobre la base de análisis de mercado que indican que el número de usuarios de redes WiFi va a aumentar mucho en los tres próximos años.
Esta decisión se incluye en una nueva estrategia del ejecutivo comunitario sobre la gestión de espectro radioeléctrico, que exige la aplicación de técnicas "inteligentes" para proteger al resto de los usuarios de interferencias perjudiciales procedentes de radares militares o de servicios por satélite.
Con esta decisión, las redes WiFi dispondrán en exclusiva de dos bandas (5150-5350 MHz y 5470-5725 MHz) lo que, xegún la Comisión, les dará aún mayor velocidad y les permitirá extenderse más.
Según los datos ofrecidos por Bruselas, el número de usuarios de WiFi en todo el mundo es de 120 millones de personas, de las que 25 millones están en Europa occidental.
La cifra global podría alcanzar los 500 millones o incluso superar ese límite en los tres próximos años, lo que facilitará el uso del WiFi también para los teléfonos móviles.
Regulación común
Además, la Comisión señala que el acceso a ese espectro radioeléctrico según reglas comunes permitirá reducir el precio de los equipos y solucionar la sobrecarga frecuente en la actualidad.
También facilitará la adopción de sistemas inalámbricos en el sector privado y público, ya sea por las redes de empresas o para los puntos de acceso WiFi (hotspots) en los aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales u hoteles.
En el plano económico, seguirán existiendo diferencias ya que los ingresos generados por los abonos de WiFi son bastante inferiores a las conexiones normales ya que los servicios inalámbricos se ofrecen a menor precio e incluso de forma gratuita.
Iniciativa i2020
La decisión de hoy de la Comisión forma parte de su iniciativa i2010, cuyo objetivo es apoyar el crecimiento y el empleo en el área de la economía digital y abrir la vía a un mercado único, abierto y competitivo para los sistemas de acceso inalámbricos.
También, el Ejecutivo abrió el plazo de una consulta para extender el acceso de alta velocidad a internet a zonas de Europa aisladas.
En la actualidad hay enormes divergencias en las tasas de penetración de Internet entre las zonas urbanas y rurales.
Hay 40 millones de líneas de alta velocidad en la UE, con un aumento del 70% en el último año, y en enero pasado este tipo de servicios estaba disponible en el 90% de la población urbana de la Unión, pero sólo el 62% en las zonas rurales.
Con la consulta abierta Bruselas pretende conocer las opiniones de todas las partes implicadas sobre las diversas iniciativas que plantea la Comisión para extender el acceso a banda ancha.