sábado, julio 02, 2005

EE UU niega a la comunidad internacional el control de servicios básicos de Internet

El Departamento de Comercio da un paso atrás y señala en un comunicado que no se deshará del derecho de veto que tiene en ICANN

Las peticiones realizadas por la Unión Europea y América Latina para que el control de las infraestructuras básicas de Internet pase a manos de un organismo internacional han recibido una respuesta negativa desde EE UU, que actualmente tiene bajos su tutela los servidores raíz de la Red. La administración Bush ha anunciado que no entregará esta competencia ni la tutela que ejerce sobre ICANN, órgano de Gobierno de Internet.
El anuncio realizado EE UU supone un cambio respecto a posiciones anteriores, pues en el pasado representantes de este país habían sugerido que la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), responsable de infraestructuras básicas y políticas sobre los dominios de Internet, podría pasar a ser gestionada por una organización dependiente de organismos internacionales.

Pero Michael D. Gallagher, responsable de la Secretaría de Comunicaciones -dependiente del Departamento del Comercio, bajo cuya tutela funciona ICANN- ha negado esta posibilidad. "Las señales, palabras, intenciones y políticas han de ser claras para que todo el mundo pueda beneficiarse de Internet, y la economía estadounidense puede confiar en que habrá una gestión continuada", ha declarado Gallagher en una entrevista.

El cambio de postura, expresado en un documento de cuatro párrafos colgado en Internet, es según la administración estadounidense una respuesta a las crecientes amenazas a la seguridad y la cada vez mayor dependencia de Internet que tienen las comunicaciones globales y el comercio.

Trece ordenadores, pilares de la Red

Los ordenadores sobre los que EE UU desea mantener el control sirven como directorios originales de Internet, una libreta de direcciones maestra que luego se replica a lo largo de toda la red para garantizar el acceso a recursos remotos. Estos servidores señalan a los navegadores y a los gestores de correo electrónico, por ejemplo, como dirigir el tráfico de datos. Los internautas interactúan con estas máquinas cada vez que acceden a Internet, pero la mayoría lo desconoce.

Se trata de 13 ordenadores, conocidos como root servers o 'servidores raíz', que curiosamente no se encuentran en instalaciones gubernamentales sino en manos privadas. En su interior se almacenan los más de 250 sufijos ('.com', '.es', '.net', '.co.uk', etc) aprobados por el ICANN.

Las máquinas han estado desde el principio en manos estadounidenses. En 1998, el Departamento de Comercio seleccionó para gestionar su actividad a ICANN, una organización privada en cuya mesa directiva se encuentran personas de varias nacionalidades. Pero esto no significó el fin de la tutela estadounidense, pues el Departamento de Comercio conservó el poder de vetar las decisiones que adoptase este organismo. Entonces el Gobierno estadounidense dijo que abandonaría esa potestad si ICANN cumpliera determinados requisitos.

Un gobierno "multilateral, transparente y democrático"

La declaración estadounidense no afectará directamente a los internautas, pero tiene importantes ramificaciones políticas que pueden afectar al apoyo que los Estados prestan a ICANN. La Comisión Europea (CE), por ejemplo incluyó entre sus prioridades para la segunda Cumbre de la Sociedad de la Información -que se celebrará en Túnez entre el 16 y el 18 de noviembre- la internacionalización del sistema de registro de nombres de dominio.

Los países de América Latina y el Caribe también querían realizar una solicitud defendiendo “la gobernabilidad multilateral, transparente y democrática de Internet”, pero la oposición de EE UU hizo imposible que esta petición figurase, como deseaba la mayoría de Estados presentes, en la reunión de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) que se celebró a principios de junio. Era un avance de lo que hoy se ha conocido.

El peor escenario posible

Michael Froomkin, profesor de la Universidad de Miami que ayuda a mantener una página web que vigila la actividad de ICANN recuerda que EE UU ha retrasado ya en varias ocasiones la fecha para entregar el control sobre los 'servidores raíz', y advierte que algunos países podrían crear un Sistema de Nombres de Dominio alternativo al de ICANN con lo que se generaría una división en la Red. Esto significaría que dos internautas que teclean el mismo dominio en países que apoyan sistemas diferentes accederían a páginas distintas, un escenario poco deseable.