martes, septiembre 20, 2005

Probando Writely
Probando Writely Muy, muy, MUY interesante la prueba de Writely, el procesador basado en web del que está hablando prácticamente todo el mundo. Entré, creé una cuenta en un os segundos escasos, y me tecleé el típico documento de prueba lleno de tonterías pero destinado a evaluar funciones de todo tipo. Como proceso de textos, me ha parecido muy correcto, tiene lo que debe tener, lo que habitualmente le pedimos a un proceso de textos. Va muy bien de velocidad y usabilidad, casi todo se puede usar a la primera y de manera obvia, sin ningún tipo de aprendizaje (las tablas son algo tricky, pero se entienden en un momentito). Pero lo mejor viene a la hora de colaborar con otros autores, guardar versiones, poner tags y decidir quien puede ver el documento. El que creé lo he guardado de manera que puede ser visto por cualquiera en un vínculo público, pero podría haberlo guardado en privado, o para determinados usuarios nada más, o en mi PC y con formato .doc si quiero sentirme primitivo. O ponerlo de manera que lo vea todo el mundo, pero sólo algunos lo puedan modificar. Es más, podría (y pude) publicarlo directamente en mi blog (sólo funciona con Blogger por el momento... (es la primera vez en mucho tiempo que me siento un privilegiado por utilizar Blogger :-) y va perfectamente (lo he puesto como draft porque era un poco "aparatoso", si creéis que aporta algo lo republico).En un momento dado, cuando llevaba un rato tecleando, me entró cierta inquietud pensando en la "intangibilidad" de una aplicación web. Por un lado, siempre he sido un enemigo de los documentos guardados en un disco duro, porque llevo muchos años trabajando en varios ordenadores y desde muchos sitios, y eso de no tener la última versión, que esté guardada en donde no estoy yo o que me equivoque y grabe encima la antigua me ha pasado demasiadas veces. Pero ¿y si se cortaba la conexión? ¿Y si se cerraba la ventana? Al cabo de un rato, torturando una de las funciones, obtuve la respuesta: un mensaje de error que me informaba de un problema que iba a ser reportado al equipo de desarrollo de manera inmediata. Y yo, claro, pensando eso de... "uyyy, si empezamos así, vamos mal". Pues no. Soy un desconfiado. La ventana del mensaje se cerró, y ahí seguía mi texto, igualito que como lo dejé. Impresionante.¿Criticable? Como todo. Que si no funciona en Safari u Opera, que si te obliga a decirle que permites ventanas emergentes (algo que si usas un navegador decente se hace en dos clicks - literalmente), que si sólo anda con Blogger... ¿Y qué? Me parece importantísimo diferenciar aquí lo importante de lo accesorio. Lo accesorio es que a esta gente les haya dado tiempo o no de desarrollar para todos los navegadores, algo que sin duda harán en seguida. O que le tengamos manía a los pop-ups... hombre, que no son anuncios... Lo importante es que Writely es el primer procesador de textos completamente online basado en AJAX que veo, que funciona de vicio, y que estoy SEGURO de que en muy poco tiempo estaremos utilizando así no sólo el proceso de textos, sino también las hojas de cálculo, los programas de presentaciones y todo lo demás. Todo estará en Internet. De verdad, es algo que hay que probar. Mientras esté en beta, Writely es gratuito y con muy generosos límites de almacenamiento (documentos de 500Kb., imágenes de 2Mb., colaboración de hasta 50 personas). Tras la beta, habrá un abanico de precios en función de opciones. Hay una FAQ bastante completa con los detalles.Me llamaréis catastrofista y diréis que odio a Microsoft (lo cual no es ni ha sido nunca verdad), pero sinceramente creo que hoy he visto dos cosas: una, el futuro. Dos, el final del conjunto de programas que utiliza el 90% del mercado, y que suponen el 30% de los ingresos de Microsoft: Office.