domingo, diciembre 04, 2005

Lara y sus negocios

Salvador Sostres firmaba en el mes de abril este artículo en el diario Avui. Ahora, con tanto jaleo entre la Cope y Cataluña, nos sirve para recordar que “cadenas del odio” hay en todas partes. No se lo pierdan porque no tiene desperdicio.
En Barcelona queda muy hortera hablar en español, yo sólo lo hablo con la criada y con algunos empleados. Es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace un ruido tan espantoso para pronunciar la jota. Éstos que no hablan catalán, a menudo tampoco saben inglés, ni francés, ni quién es monsieur Paccaud.
Pero no sólo en Cataluña el español es un síntoma de clase baja. El amigo Riera me facilita estos datos de la ONU del 2002. Renta per cápita de Noruega, 36.600 dólares; Dinamarca, 30.940; Islandia, 29.750. Tres países riquísimos, con economías internacionalizadas y lenguas más pequeñas que la nuestra pero que las hablan sin complejos. Contra esta absurda creencia de que el catalán nos cierra puertas, estos datos sobradamente elocuentes de si sirve o no sirve una lengua minoritaria. En cambio en el maravilloso mundo hispánico la pobreza es el único dato. La media de los 13 principales países americanos que tienen el español como lengua, desde Argentina, Chile y Méjico hasta Nicaragua, Honduras y Ecuador, es de 6.209 maltrechos dólares de renta per cápita. Cataluña hablando catalán y a pesar del espolio fiscal infringido por una España que no tiene ni la decencia de publicar las cifras del robo, tiene una renta de 26.420 dólares.
Hemos de escoger modelo: Noruega o unirnos a la caravana de la miseria. Sólo hay que ver como las zonas más ricas del estado tienen otra lengua propia, y es evidente que el estado lo mantenemos, pagando mucho y mucho, los que no hablamos en tercermundista. Es verdad que en español se han escrito páginas de una belleza emocionante, pero el destino de los países que lo hablan ha sido de una fatalidad irrevocable. Hablar español sí que cierra puertas y destinos: mira. El independentismo en Cataluña está absolutamente justificado aunque sólo sea para huir de la caspa y el polvo, de la tristeza de ser español.
[Vía DiarioIP -> Periodistadigital.com]
Ahora, y dado que la nota no merece respuesta, se estarán preguntando quien es este sujeto. He investigado un poco y he descubierto cosas interesantes. Posiblemente su nombre no les suene, pero su cara sí. Era colaborador de Javier Sardá en Cronicas Marcianas, donde polemizaba, incluso vestido de mosca cojonera y en castellano, de temas de profundo calado social, como Gran Hermano (también trabajaba en Arucitys de City tv Barcelona, donde por lo visto lo despidieron). Es decir, su tan odiado “español”, además de usarlo con la criada también lo usaba para ganarse la vida. Ahora cuenta con una columna en el diario catalanista Avui (otra de sus perlas es “El puto bilingüismo“).
En este punto es bueno recordar que Avui, diario editado en Cataluña, es propiedad de José Manuel Lara, dueño de la editorial Planeta y accionista mayoritario de La Razón (y del grupo Antena 3). O sea, que detrás de dos periódicos antagónicos y nacionalistas (cada uno en un sentido) se esconde la misma mano… una mano tenebrosa (y temblorosa) que promueve el enfrentamiento, el racismo y el odio a dos bandas para el propio enriquecimiento personal. Vamos… que el señor Lara se está riendo de todos nosotros y en nuestras propias narices.