sábado, diciembre 24, 2005

Navegante

Aplicaciones de web

La primera de las herramientas que empecé a usar en web fue Bloglines.
Desde hace un par de semanas estoy escribiendo mis documentos en Writely, un procesador de textos en web. Una de sus principales virtudes es que está continuamente guardando el documento mientras lo editas. Su mayor defecto, que está sólo en inglés, lo que no representaría un problema demasiado grande si no fuera porque el corrector ortográfico también está disponible sólo en ese idioma. De hecho, este artículo lo estoy escribiendo con esta herramienta y voy a tener que hacer una interrupción para irme de casa a la oficina, y no necesitaré guardarlo en ninguna llave USB. Enseguida estoy con ustedes.
La siguiente aplicación de la que hice uso es Meebo, un sistema de mensajería instantánea que permite entrar al mismo tiempo en cuentas de Messenger, Jabber, ICQ y Yahoo. La alternativa de tener los cuatro clientes de mensajería resulta demasiado costoso en memoria y velocidad de arranque del ordenador. Por último, para una persona despistada como yo es imprescindible guardar en algún sitio las tareas que tengo pendientes, ya sean de trabajo, familiares o, incluso, de ocio. ¿Saben ustedes cuantas veces han dejado de poner una película que quería ver pero de la que olvidé su mera existencia terrenal? Basecamp, empresa especializada en aplicaciones de gestión de proyectos vía web, dispone también de una aplicación gratuita llamada Ta-da Lists, que me está resultando muy útil para ordenar mis cosas. la resistencia a adoptar aplicaciones web se debe a la inseguridad de que nuestros datos lo guarde una empresa, generalmente norteamericana, en la que tenemos que confiar más o menos ciegamente. Aunque sea razonable la respuesta que da Writely a este temor -"nosotros hacemos una copia de seguridad de los datos cada 10 segundos.